
Rollito de Roquefort y jamón York
La receta de Rollito de Roquefort y jamón York es una auténtica combinación de sabores. Es el equilibrio perfecto entre la esponjosidad del bizcocho, la suavidad del jamón cocido y el sabor intenso del queso Roquefort. Este tipo de receta es ideal para cortar en porciones y preparar para tomar de forma individual. Además, se puede preparar con anticipación, por lo que es un plato muy socorrido si tienes invitados o para llevar a una cena o fiesta con amigos.
El rollito de de roquefort y jamón cocido es, como habrás podido imaginar, una variación del conocido postre brazo de la reina adaptado para convertirlo en entrante, aperitivo, o incluso, como plato principal acompañado de una guarnición. ¡No dejará a nadie indiferente!
Asimismo es una receta con ingredientes fáciles de conseguir pues solo hay que preparar un bizcocho genovés (de los más simples que existen) y el relleno del queso. Además, su elaboración es bastante sencilla, solo necesitas un poco de mañana para enrollar el bizcocho y conseguirás, en poco tiempo, un resultado espectacular. Si eres de los que disfruta de una mezcla de sabores, ¡esta es tu receta!
¿Nos ponemos manos a la obra con este rollito de Roquefort y jamón York?
Ingredientes Rollito de roquefort y jamón york :
Para el bizcocho genovés:
- 4 huevos
- 100 g azúcar
- 100 g de harina
- Una pizca de sal
- Una cucharada de levadura
Para el RELLENO:
- 1 tarrina de queso de untar
- 250 g de queso de Roquefort o un queso azul de tu gusto.
- 200 g de jamón cocido en lonchas
ELABORACIÓN DEL ROLLITO DE ROQUEFORT Y JAMÓN DE YORK:
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- Antes de empezar, ponemos a precalentar el horno a 180°C.
- Para preparar el bizcocho, separamos las yemas de las claras de los huevos en dos recipientes diferentes y reservamos estas últimas.
- Añadimos la mitad del azúcar a las yemas y batimos hasta conseguir una mezcla uniforme y de color blanquecino.
- Recuperamos las claras y las montamos a punto de nieve con la otra mitad del azúcar.
- Una vez listas, las mezclamos con las yemas teniendo cuidado para que no se bajen, haciendo movimientos suaves y envolventes.
- Añadimos la harina tamizada a la mezcla poco a poco y seguimos removiendo lentamente hasta que quede una masa homogénea y cremosa.
- Preparamos la bandeja del horno con papel de hornear y lo impregnamos con un poco de aceite o harina.
- Extendemos la mezcla por toda la bandeja de forma uniforme.
- Introducimos nuestra bandeja con la masa del bizcocho al horno y dejamos cocer durante 10-12 minutos, hasta veamos que está dorado.
- Mientras se hace el bizcocho, troceamos el queso roquefort en trocitos pequeños y los mezclamos con el queso de untar hasta que quede bien integrado. Lo podemos hacer con unas batidora de varillas o a mano.
- Cuando el bizcocho esté listo, movemos el bizcocho con el papel de horno a una rejilla y le ponemos un trapo húmedo encima.
- Enrollamos sobre el trapo húmedo con mucho cuidado para que no se rompa y lo dejamos reposar unos minutos (hasta que enfríe). Haciendo esto conseguimos que el bizcocho tome la forma que deseamos antes de que se enfríe y nos hará más fácil el trabajo una vez relleno.
- Desenrollamos el bizcocho, retiramos el paño y procedemos a rellenarlo. Ponemos la mezcla de quesos bien repartida por toda la superficie pero dejando espacio sin cubrir en los bordes (así luego no se saldrá).
- Una vez untado el queso, ponemos una capa de jamón cocido encima y, si se desea, se puede volver a poner otra capa de queso.
- Llegados a este punto, solo queda volver a enrollar con mucho cuidado para que no se rompa el bizcocho y, mientras lo hacemos, vamos retirando el papel de hornear.
- Finalmente, usamos el mismo papel de hornear para envolverlo de nuevo. Su función será la de apretar el bizcocho y el relleno para que queden compactos y mantengan la forma hasta el momento de ser consumido. Momento en el que quitaremos el papel de horno por completo.
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¡Nuestro rollito de Roquefort y jamón York, está listo! Solo queda conservarlo en el frigorífico hasta el momento en que se vaya a consumir. Nuestro consejo es dejarlo reposar al menos una hora en la nevera antes de servir, para asegurar que quede con la consistencia adecuada.
Como has podido comprobar, el rollito de Roquefort y jamón York, se trata de una receta sencilla y además, es muy versátil. Puedes modificarla según tus gustos y cambiar, por ejemplo, el tipo de queso. Cualquier otro tipo de queso azul sería perfecto para ello, así como incorporar otros ingredientes como pueden ser nueces picadas o cebolla caramelizada. Esto le dará más textura y un toque extra de sabor.
¿Te animas a probarlo el rollito de Roquefort y jamón York?