1. Cortamos el solomillo en rodajas gruesas.
  2. Salpimentamos con las cuatro pimientas.
  3. Poner en una plancha un poco de aceite y asar el solomillo.
  4. En una sartén ponemos un poco de aceite y a temperatura baja añadimos la salsa de soja y la miel. Dejamos reducir un poco hasta que comienza a hervir.
  5. Servir el solomillo con la salsa por encima.
  6. Se puede acompañar con unos espárragos blancos, regados con la salsa.
  7. Servir caliente.

Receta para dos comensales